¿Qué segunda Transición ni qué niño muerto?

De una forma u otra todos sabemos que la Transición democrática que vivió nuestro país a finales de los años 70 se caracterizó por una serie de acuerdos y consensos sobre el cambio de régimen político que acabaría siendo la democracia en la que vivimos hoy. Partidos de ideologías totalmente diferentes se sentaron y establecieron unos pilares fundamentales sobre los que se construiría, entre otras cosas, la Constitución y la Ley de Reforma Política que desembocó en el final definitivo del régimen franquista. Con la aparición de nuevas formaciones políticas durante estos dos últimos años, el cambio en la forma de hacer política y unos nuevos puntos de vista críticos, tanto desde la izquierda como desde la derecha, han hecho que desde prácticamente todos los medios de comunicación se haya catalogado a estas últimas elecciones como la segunda Transición. Los acuerdos, la pluralidad política y el consenso iban a caracterizar esta nueva legislatura plagada de caras nuevas y de nuevas formas.

Puede que el curso político como tal empezara ayer con el primer pleno del Congreso de los Diputados y del Senado, pero las conversaciones para posibles acuerdos se llevan realizando desde el día después de las elecciones con más o menos resaca de la noche electoral. Varios políticos, analistas y periodistas vaticinaban multitud de posibles acuerdos. El ‘pactómetro’ de Ferreras no daba abasto. Que si una gran coalición (PP-PSOE), que si coalición de derechas (PP-Ciudadanos), que si de izquierdas (PSOE-Podemos), que si de centro (PSOE- Ciudadanos), que si cóctel (PSOE-Podemos-Ciudadanos)… Un embrollo brutal. Y lo mejor de todo es que en ninguno de los casos daban los números de forma clara. Sigue leyendo