Dos anys després… parlem de nou de Canal Nou

Tranquilos. Este artículo no estará escrito en valenciano como muchos habéis creído después de haber leído el título. Así que lo entenderéis perfectamente, queridos amigos castellanoparlantes. Era simplemente por hacer la rima cutre. Lo que seguramente no entenderéis muchos de vosotros es la reivindicación que vengo a hacer de la necesidad de una televisión pública autonómica en nuestra tierra. Muchos pensaréis que es un pozo sin fondo de dinero y que para lo único que sirve es para colocar a los amigos de los altos cargos de, en nuestro caso, la Generalitat. El País Valenciano ha sido durante décadas el paraíso de los casos de corrupción, de los sobornos, la mala gestión y de la desfachatez política descarada. Pero no todos los valencianos somos así. (No, por Dios). Como supongo que bien sabéis, nuestra Comunitat no tiene televisión autonómica. Hoy, 29 de noviembre, se cumplen dos años del apagón que el gobierno de Albert Fabra decidió llevar a cabo debido a la imposibilidad de asumir un ERE declarado nulo por la justicia. Sí, amigos. RTVV (Radio Televisió Valenciana) lleva un largo recorrido de baches y algún que otro trompazo. Pero de las causas que llevó a la dificultosa situación del ente público hablaremos más tarde. ¿Por qué es para nosotros importante tener una televisión autonómica? Principalmente, porque tenemos una identidad propia, con lengua y cultura peculiar de la región.

Sede central de RTVV, en Burjassot

En el momento del decreto que cerró definitivamente Canal Nou, el gobierno valenciano incumplía una de las leyes más importantes para nuestra región: la Llei d’ús y ensenyament del valencià (Ley de uso y enseñanza del valenciano), que indica que los poderes públicos deben promover el uso del valenciano en los medios de comunicación social. Está claro que las empresas privadas no apostarán por crear contenido audiovisual en una lengua minoritaria. No sale rentable. Por lo tanto es el gobierno autonómico el que debe promover la lengua en los medios. Y en la actualidad, nadie vela por ello. Los valencianos tenemos derecho a poder informarnos de aquello que sucede en nuestra tierra, huyendo de los informativos nacionales que centralizan la información reduciendo la actualidad a Madrid y poco más. La identidad de una comunidad de ciudadanos debe ser difundida por los medios, y más si está contemplado en una ley de la envergadura de la ‘Llei d’ús i ensenyament’. Seguramente algunos pensaréis… Bueno, si los valencianos queréis consumir contenidos audiovisuales en catalán (valenciano, catalán, balear… todas son la misma lengua), pues ved TV3. Hasta 2011 la televisión catalana se podía ver en territorio valenciano. Pero fue el gobierno del Partido Popular el que decidió cesar las emisiones debido a unas multas administrativas. Pero lo que de verdad se esconde detrás del cese de emisiones de TV3 es la catalanofobia que la derecha valenciana siempre ha llevado en la sangre.

El 9 de octubre de 1989 emitió por primera vez Canal 9. Era el Día de la Comunidad Valenciana. Arrancaba la cadena autonómica tras dos años de obras en los estudios de Burjassot, a las afueras de Valencia, y cinco años después de haberse aprobado en las Cortes la Ley de Creación de Radiotelevisión Valenciana (RTVV).

1. Resquebrajamiento 

La Radio Televisión Valenciana era viable hasta que las deudas y la manipulación empezaron a agrietar la sostenibilidad económica y la confianza de la sociedad en ella.

Las deudas millonarias (962 millones de euros hoy por hoy) se han ido acumulando en los cajones de los despachos de Burjassot. Antes del gobierno de Zaplana (PP) el ente público no podía endeudarse por encima de un límite mínimo establecido por la ley. Pero el nuevo ejecutivo cambió la legislación. La empresa no tenía límite de endeudamiento. Se creó el segundo canal (Punt 2), la empresa crecía sin límites y las puertas giratorias se movían más que las hélices de un barco. Además, programas (en castellano) como ‘Tómbola’ contribuyeron al despilfarro vivido en Canal Nou durante años. Sueldos milenarios para tertulianos de usar y tirar. (‘Tómbola’ fue el embrión de ‘Sálvame’. Karmele, Mariñas y compañía vieron nacer su fama allí. Sí. Nosotros tenemos la culpa). Sumémosle el entramado corrupto que se desarrolló con la organización de la visita de Benedicto XVI a Valencia. En el que la instalación de pantallas y la realización del evento corrió a cargo de una empresa afín al gobierno.

Tómbola.jpg
Parte del equipo de Tómbola

La pérdida de audiencia con el paso de los años no fue casual. El férreo control del gobierno valenciano sobre la cúpula de la empresa pública condicionó el tratamiento de diferentes informaciones perjudiciales para los poderes públicos. Aquí no sólo estamos hablando de los populares. Los gobiernos socialistas de la Generalitat también metieron mano. Aun así (y no es que yo quiera llevar la crítica por un camino determinado) los casos más sonados han sido de los gobiernos del Partido Popular. El caso Gürtel fue prácticamente obviado y tratado con demasiada benevolencia en la cadena pública. El mayor accidente de metro ocurrido en España hasta la fecha también se silenció. La negligencia de la Generalitat y la mala actuación del gobierno fue tapada para no ensombrecer la visita del Papa a la ciudad de Valencia (como veis, la visita del Santo Padre fue un punto de inflexión). El veto de diferentes colectivos en los platós de debates políticos fue otro de los elementos que colaboró en la construcción de la desconfianza de la sociedad valenciana en Canal Nou. La Asociación de Víctimas del Accidente de Metro, parte de la oposición, etc. nunca pisaron los estudios de RTVV. El descenso de las audiencias fue acompañado, también, de una programación menos valencianoparlante (he aquí la razón por la que es necesaria una televisión en nuestra lengua: tiene audiencia). Algunos analistas comentan que fue todo un plan premeditado por la Generalitat, para así tener una justificación a la hora de cerrar el medio.

 

2. Cese de emisión

Vista la complicada situación económica de RTVV la Generalitat tuvo que llevar a cabo un Expediente de Regulación de Empleo que dejaba en la calle a gran parte de la plantilla. La justicia valenciana declaró este ERE nulo e inválido, y, por lo tanto, la administración debía readmitir de nuevo a todos los despedidos, indemnizarles y redactar un nuevo ERE. La declaración de la justicia al respecto se produjo un 5 de noviembre de 2013. Ese mismo día, Albert Fabra (Presidente de la Generalitat por entonces), declaró el cierre de la Radio Televisión Valenciana, argumentando la incapacidad de la administración autonómica de mantener una empresa de dichas características. Mediante decreto aprobado en Les Corts por mayoría del PP, Canal Nou dejaría de emitir en los próximos días.

Canal Nou emite en directo la comparecencia de Albert Fabra anunciando el cierre de RTVV

La cúpula directiva de RTVV dimitó en bloque al no querer afrontar el cese del ente público, y fueron los profesionales quienes, por primera vez, tomaron el control de las emisiones de la televisión valenciana. Diferentes maratones informativos ocuparon las parrillas de Canal Nou con objetivo de hacer ver a la sociedad valenciana que ellos estaban allí, y que si hasta ahora la calidad de la televisión pública en la Comunidad Valenciana había sido nefasta, había sido gracias a ‘los de arriba’. En esos días, las audiencias pasaron de ser del 2% al 10%. La televisión de los valencianos estaba narrando su propia muerte. Horas y horas con el hashtag #RTVVnoestanca (RTVV no se cierra) en pantalla formaron parte de las reivindicaciones que, en sus últimos días, los profesionales de la casa hicieron en antena. Pidieron perdón por no haber cubierto de forma adecuada el accidente, invitaron a todos aquellos que no habían tenido voz en la televisión pública… pero ya era demasiado tarde. Si hay una cosa que se les ha echado en cara a los profesionales de RTVV es la pasividad con la que han convivido ante todas estas malas prácticas por parte de la cúpula. Sí, hubo movilizaciones y protestas antes de todo esto. Pero no fueron suficientes. El 29 de noviembre de 2013, a las 12:19, las pantallas de Canal Nou se fueron a negro. Policías en las puertas de los estudios y puertas cerradas para los trabajadores fueron las últimas imágenes dramáticas que RTVV emitió en directo.

El vídeo que os enlazamos a continuación son los últimos 10 minutos de emisión de Canal Nou. El plató principal se llenó de trabajadores manifestando su desacuerdo e indignación con la decisión del Consell. La televisión del gobierno valenciano se le había puesto en contra. El poder lo tenían los trabajadores.

En la actualidad, los valencianos no tenemos televisión en nuestra lengua. Ni podemos acceder a una información televisiva de nuestra tierra. Ni podemos ver como nuestra cultura es difundida por la televisión y la radio. Hoy por hoy, con el cambio de gobierno en la Generalitat, se está iniciando un proceso de reconstrucción de la televisión pública valenciana. Pero el Partido Socialista, Compromís y Podemos están encontrando verdaderas dificultades para reabrir el servicio.

[De izquierda a derecha] Antonio Montiel (Podemos), Mónica Oltra (Compromís. Vicepresidenta de la Generalitat) y Ximo Puig (PSPV-PSOE. Presidente de la Generalitat)
Un embrollo legal y económico blinda el silencio de Canal Nou. La anterior Generalitat, a parte de cerrarla, lo hizo mal y dejó una chapuza. Hay leyes contradictorias en nuestra legislación (una que dice que se deben difundir contenidos audiovisuales en valenciano y otra que prohíbe la difusión de una señal audiovisual por parte de la administración), denuncias de productoras y una deuda que aún tenemos que pagar los valencianos (si pensabais que con el cierre de RTVV las deudas se evaporaban, estabais equivocados).

Para acabar, os quiero dejar un documental que se estrenó hace un año: 12:19 Temps de silenci (12:19 Tiempo de silencio). Relata el proceso de desaparición de Radio Televisión Valenciana de una forma muy leal y con imágenes inéditas que grabaron los propios trabajadores dentro de las instalaciones. En él participan los propios trabajadores y presentadores, algunos directivos, Iñaki Gabilondo (que entró en directo por teléfono en el plató de los informativos lamentando la decisión de la Generalitat),el exjuez Garzón y Rosa María Calaf entre otros. Os dejo el tráiler, y el enlace al documental entero más abajo.

Enlace al documental completo: https://vimeo.com/141159168

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